Ya para sus últimos días, y en la más tortuosa de las angustias, Franz Kafka le pide a su amigo Max Brod que se deshaga de sus manuscritos. Que los queme.
Max Brod no lo hace.
1 comentario:
Anónimo
dijo...
otros quieren que para su muerte les amarren bien los zapatos. saludos tomás, ya te dije eso de la letra muda o no? un beso.
1 comentario:
otros quieren que para su muerte les amarren bien los zapatos.
saludos tomás,
ya te dije eso de la
letra muda o no?
un beso.
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