diciembre 29, 2009

BAROQUE BEHAVIOUR de Diego Maquieira

Creo que todo el firmamento de eclipses

se convertirá en un greco en llamas

para nosotros. ¿No lo crees así, Ratz?

La centuria balbucea el fin de la lengua

ya pasó el tiempo para los epicúreos

y hedonistas, para esos vagos y ladrones

y debemos hacer que desaparezcan

Ratz, yo sé dónde están los Harrier sabe

Se lo diré cuando esté revolcándose en el mar

Serán las últimas palabras que escuchará,

No le va a ser tan Bona Palona como antes.

Estoy buscando un rastro para dar como

un infierno con ellos y hacerlos bolsa.

Ratz, nosotros no deberíamos estar

Haciéndonos esto unos a otros. Ya no

Quedamos muchos muñecos culeados

En las radas de los puertos. Y le advenimiento

Los demiurgos van a venir a consolarnos

Van a venir con su infinita belleza.

Ya basta pedazo. Voy a decírselo así

de una vez y no quiero repetirlo.

El trilenio comienza y vamos a poner orden

vamos a acabar con los que siguen invisibles

pero los Harrier no lo ven de ese modo.

Tal vez ellos se crean mejores.

No puedo juzgarlos

pero no quiero que me explique nada

ni quiero que diga nada sobre los Harrier

ni de nadie de mi Condado.

diciembre 24, 2009

POLÍTICAS DE BARRIO II


UNA POBLADORA: Mi marido me dijo, oye Rosa, yo ya no tengo fuerzas. Me quedé sin pega y sin plata. Y el niño que no para de llorar. Tranquilo, le dije. Algo tendremos que hacer. Yo no me voy a rendir, y espero que tu tampoco. No, yo tampoco. Perfecto. Entonces vamos a resistir.
Vamos a resistir como ayer resistió mi madre. Y así lo hicimos.
Hay que ganarse la calle con dignidad, le dije. Si la única micro que pasa por esta comuna, pasa cada media hora, llena hasta la pisadera, a ocho cuadras de la casa, entonces debemos estar preparados. Estábamos todas en la misma.
Las mujeres que ayer solo éramos hijas, hoy éramos hijas y también madres. Oiga vecina, me mira un ratito al Nicolás, que con esta cuestión que le dio al Felipe, ya no tengo con quien dejarlo. No se preocupe vecina, usted tranquilita, que yo me encargo. Pucha vecina, se pasó. No sé cómo darle las gracias. Vaya no más.
Entonces agarré al Felipe, lo arropé bien y me lo llevé en brazos hasta el paradero. Nos subimos como pudimos, nos metimos entre un mar de gente, nadamos tratando de encontrarnos, y un vecino me mira y me da el asiento, y le digo gracias, y sentada espero, y se me va la tarde, y se me va la noche, y esperando se me pasa la vida, y volvemos a la casa cansados, fatigados, -mas bien resignados-, y con mi cabeza pegada a la ventana me quedo un rato sentada, pensando los sueños imposibles, con el Felipe acurrucado entre mis brazos, quizás llorando, quizás durmiendo, quizás sintiendo miedo de la noche que no conoce, y yo pregunto –me pregunto- hasta cuándo va a durar todo esto, hasta cuándo podré soportarlo. Entonces recorro con la mirada las luces fracturadas de la ciudad en la que vivo. /Y veo cómo nuestro futuro se muere en las esquinas /Y veo cómo otros -quizás cuántos- se alimentan de nuestras desgracias. /Y me quedo esperando ingenua la explicación que no llegará. /Y espero y esperando se me pasa la vida.
Pero siento que todo es más simple, y a pesar de que me caiga a pedazos sobre un pedazo de colchón, con el cuerpo destrozado del día y de la noche, aún confío en la gente que vive a mi lado. Y aquí estoy: viva.

octubre 31, 2009

Valdivia*

1. Hacia el centro como lugar desplazado

Vivida como necesidad humana, como lugar de encuentro y seducción, o simple e imprescindible tendencia al contacto con lo otro, el centro, se concibe como “la unicidad y superioridad de una posición de control establecedora de jerarquías y dominios”[1]. La existencia de este centro, expresión intrínseca de la forma, implica inherentemente su opuesto complementario, la periferia. Si existe un centro, ergo, existe una periferia. Eso está claro.

El centro es un lugar erótico, de encuentro y contacto con el otro. La periferia en cambio, es el lugar del desarraigo.

Categorías que, para las lógicas de la geografía del poder, operan no desde la complementariedad como desde la exclusión. Y es evidente que la sutileza de esta premisa no pasa de ser insignificante. En la exclusión no hay diálogo, no hay simbiosis, ni dialéctica alguna. El proceso comunicativo se desdice en función de un orden imperativo de preguntas y respuestas al vacío, preguntas a uno mismo. La exclusión como estatuto específico de la trinchera centralista intenta resguardar la soberanía de sus propios intereses. A la vez, demarca su implacable posición hegemónica en el tablero neoliberal y violenta la mirada desigual del margen.

El espacio del teatro –su producción, su recepción, su estudio, incluso su enseñanza- dentro de los esquemas de producción se enmarca en un espacio ambiguo, indeterminado, inespecífico. Puede, primeramente llegar a constituir un lugar periférico, en tanto no opera dentro de los marcos de lo productivo de la sociedad. Ser dramaturgo, como ser actor, difiere de ser un obrero, un empresario, pues la práctica teatral es una actividad inútil. Al mismo tiempo, y en contrapunto a lo anterior, el teatro puede ser considerado como una práctica central, por ser un privilegio y/o capricho de una elite burguesa desafectada por las preocupaciones sociales reales.

Pues, tal cual podemos sentirnos parte de un margen, podemos también asumir su lugar contrario. Es por el efecto de esta mirada en continuo desplazamiento que nos hacemos conscientes del lugar contradictorio que habitamos. Contradictorio pues se nos revela como el punto focal desde el cual se trazan los lineamientos discursivos que nos debieran legitimar como creadores,

Inevitablemente no dejamos de ser agentes centrales en la lógica de producción artística, a pesar de llegar a considerarnos la periferia de nuestro entorno. Paradojal en tanto, gran parte de la obsesiones que la dramaturgia chilena contemporánea posee, devienen de aquel desplazamiento de la mirada, y recaen –como crítica, como descripción, incluso como apología- en aquellos espacios constitutivos de lo que podríamos llamar centralidad.

Lo marginal como punto focal de observación resulta determinante pues supone un tratamiento estético e ideológico no solo del material textual –a saber, la dramaturgia-, sino también de su aparataje escénico.

La crítica a los actantes de la centralidad, aquellos personajes e instituciones que detentan el poder de la Metrópolis, denota el carácter refractario que aún puede llegar a tener el teatro.

2. Paréntesis sin mucha importancia

Con el advenimiento del desarrollo económico y social del s. XX, vino aparejada una expansión territorial y una densificación de amplios sectores, generando así mayor distancia entre estos puntos y el centro. Mantener la sumisa dependencia era, no solo innecesario, sino una tontera. Con el correr de los años, este desarrollo de las comunas ha alcanzado un mayor nivel, pero encontrándose muy lejos de lo superlativo, siéndole innecesario para quienes allí vivían mantener lazos mayores con el centro.

Quiero introducir –arbitrariamente- la noción de ciudad policéntrica que desarrolla el arquitecto inglés Richard Rogers. Esta se entiende como forma de organizar un territorio en constante expansión. Se entiende desde la continua interacción y dependencia de sus innumerables focos de desarrollo. A nivel país, la discusión no es muy disímil, y da cuenta de la necesidad de proyectar la idea de progreso de manera uniforme.

“Cuando comenzó la modernidad, los problemas en la metrópoli causados por esos seres redundantes –el desempleado, el inválido, el alcohólico, el delincuente, la puta vieja, la mujer sola, el loco, el desviado político- se resolvían de modo global: la basura humana se enviaba a las colonias”
[2]

Aquí no hay violencia armada o política, ya que no caben dentro del discurso neo-liberal de tolerancia y participación democrática del que somos parte. Aquí la violencia es solapada. Conducida. Insinuada. Tal como antes se desterraba la basura humana a vivir el exilio, hoy en día, se destierra la pobreza a vivir el margen.

¿A dónde nos conduce todo esto?

3. Paradoja de la producción centralista

Las formas de producción y difusión del arte teatral han sucumbido ante la lógica del formulario. Síntoma inequívoco del dispositivo mercantilista que rige nuestra época, toda creación artística está subordinada a marcos regulatorios que velan por sus posibilidades de financiamiento, o de sala de exhibición. En otras palabras, chiquillos, si no hay sala donde montar, o no nos salió FONDART, cagamos. No hay obra. Así de simple.

Tal como lo advierte Justo Pastor Mellado en su análisis del actual campo de las artes visuales en Chile, el teatro ha sucumbido indefectiblemente ante las posibilidades que nos ofrece el mercado. ¿Qué nos queda? El estado aparece entonces, bajo este contexto como la salvación tras la indiferencia empresarial, y la apatía generalizada.

Más, y he aquí lo peligroso, el estado a la vez que subvenciona, adoctrina, disciplina, y restringe. La mirada marginal se institucionaliza. La insubordinación se hace norma. Y las formas de producción de arte se comienzan a regir bajo el yugo disciplinante del asistencialismo fiscal. Somos los actores, los nuevos funcionarios del estado. Mecenazgo desafortunado que nos ubica en un escenario frágil e inesperado. Dicha paradoja nos plantea la incomodidad de ser parte de una disidencia cada vez más asentada en sus privilegios y menos dispuesta a perder pedazos de la repartija fiscal. La torta debe repartirse entre todos los que se sientan en la mesa. Incluso aquellos que reniegan –que renegamos- de la misma torta. Somos productores de cultura. Y aunque nos guste o no, con algo hay que parar la olla a final de mes.

No existe represión, ni la necesidad de dramatizar nuestra producción bajo el signo de la protesta o la denuncia anti-dictatorial. En este contexto las posibilidades ciertas de generar una contracultura autosustentable rayan en lo imposible.

Entonces si Alfredo Castro dice que desconfía de las instituciones, debemos creerle. Es más, nosotros mismos decimos que desconfiamos de las instituciones.

Creer que las formas de cultura representan una especie de suplemento simbólico-expresivo que puede transfigurar en imágenes los conflictos sociales, es ante todo un acto de buena voluntad, que no pasa de ser eso. Pues las tensiones sociales, difícilmente se resuelven en un escenario. No podríamos apostar a que una dramaturgia o su montaje pudiera cambiar algo de la realidad social de un país cuando el poder de ingerencia de los actores sociales, de los dramaturgos, directores, diseñadores tiende, sino es igual a cero. Pero tampoco podemos tolerar que nuestra producción sea víctima de la instrumentalización partidaria ni del reduccionismo ideológico, que las deforma en tanto prácticas artísticas.

“Si se nos interroga acerca de la utilidad o la inutilidad del teatro podemos concluir que el teatro puede ser considerado como un regulador del poder. No transforma nada en la estructura del grupo social. Al contrario, refuerza la idea de lo imposible e inútil del cambio de esta estructura.”[3]

Entonces, ¿cuáles son los lugares en donde podamos seguir entendiendo el fenómeno teatral como una fuerza subversiva que disiente de la autoridad y de sus formas de disciplinar el sentido?

¿Qué nos queda por hacer?

4. Conclusión Impresentable

Descentralizar, en tanto estrategia subversiva, no significa simplemente deslegitimar las narrativas del poder central, sino que implica además modos de operar en zonas despojadas de privilegio centralista, favoreciendo de esta manera, la irrupción de escenas locales que vinculan el espectáculo con su geografía cotidiana, con el contexto territorial y humano en el que se insertan.

No se trata solo de develar las causas, ni retratar los síntomas. Se trata de adentrarse –por fin- a operar en zonas conflictivas en donde la praxis teatral conduzca a la generación de nuevos espacios de masas críticas.

El teatro debe dejar de ocupar lo marginal como una simple categoría estética. Repito. El teatro debe dejar de ocupar lo marginal como una simple categoría estética.

Tal como lo advierte Benjamín, lo político de una obra en el arte no está dado solamente por que su contenido sea político. En este caso, para la labor del escritor, del dramaturgo, toma una importancia radical.

¿Qué rol debe ocupar la dramaturgia en este contexto de continuo desplace discursivo?

La escritura dramática debe generarse de manera exclusiva para los lugares de su enunciación. Así, construirá un sentido de arraigo y pertenencia territorial, haciendo una invención y una crítica del paisaje cotidiano. Podrá reconocer las formas de habla, los temas particulares, las psicologías específicas de los habitantes de una región. Logrará dar cuenta cualitativamente del sentido de las experiencias que constituyen las historias mínimas que se trazan al margen de los grandes relatos de la historia oficial, y de las representaciones del territorio. Hará resonancia en su geografía.

Así mismo, podrá ser efectiva como herramienta crítica, pues podrá constituirse como pieza de análisis de políticas regionales. Remecer las capas de la corteza social, reedificando de esta manera, la mirada telúrica de sus propias inquietudes. pues son voces que exigen la reivindicación discursiva de un ethos territorial marginado de las políticas centrales.


Valdivia, Octubre 2009.

____________________________________________
[1] RICHARD, Nelly, “Modernidad, Postmodernismo y Periferia”, en “La Estratificación de los Márgenes”, Francisco Zegers Editores, 1987, Pág 39-40.
[2] BAUMAN, Zygmunt “La globalización: Consecuencias Humanas”. Fondo de Cultura Económica, México. p.97.
[3] TABORDA, Marta, “Una Aproximación a la vida y obra de Jean-Luc Lagarce”, en “Teatro y Poder en Occidente”, pág 18, Editorial Autel, Buenos Aires, 2007
____________________________________________
*Ponencia leída el 15 de Octubre de 2009, en el marco del IIº Seminario: Reflexiones en torno a la Dramaturgia Chilena Actual. Repertorios y Adscripciones. Organizado por la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Austral de Chile, en Valdivia, bajo el titulo "Dramaturgia y Territorio: espacios de irrpución".

octubre 02, 2009

El Ataúd (o "La marginalidad según Alexis Moreno")


Sala Sergio Aguirre
, Morandé 750
Metro Pza. de Armas / Cal y Canto.
01, 02, 03, 08, 09 y 10 de Octubre
Entrada general $ 2.000
Estudiantes y 3era. Edad $ 1.000

septiembre 20, 2009

quémame los ojos si es preciso vida



Deja que tus ojos me vuelvan a mirar
deja que tus labios me vuelvan a besar
deja que tus besos ahuyenten las tristezas
que noche tras noche me hacen llorar

Deja que la luz retorne a mi alma
para que lo triste se marche de mi
déjame sentirme dormido en tus brazos
para que mi ser se llene de ti.

Deja que mis sueños se aferren a tu pecho
para que te cuenten cuan grande es mi dolor
déjame estrujarte con este loco amor
que me tiene al borde de la desolación.

Deja que mis manos no sientan el frío
el frio terrible de la soledad
quémame los ojos si es preciso vida
pero nunca digas que no volverás.

septiembre 18, 2009

coincidencia oppositorum


"Los estudios demográficos contemporáneos han descubierto que la fertilidad de los españoles aumentó en Nueva España. La explicación no reside en una imposible mutación biológica sino en el cambio del medio social: las nuevas condiciones eran más propias al goce de los sentidos y menos favorables a la moral de la represión. Los españoles tenían más hijos en Mexico porque probablemente, habían relajado su disciplina sexual."


OCTAVIO PAZ, "Sor Juana Inés de la Cruz o Las Trampas de la Fe", Editorial Seix Barrial, Barcelona, 1982, pág. 106.

septiembre 11, 2009

La palabra de sor Juana se edifica frente a una prohibición


"La lectura de Sor Juana debe hacerse frente al silencio que rodea a sus palabras. Ese silencio no es una ausencia de sentido; al contrario: aquello que no se puede decir, es aquello que toca no solo la ortodoxia de la iglesia católica sino a las ideas, intereses y pasiones de sus príncipes y sus órdenes. La palabra de sor Juana se edifica frente a una prohibición; esa prohibición se sustenta en una ortodoxia, encarnada en una burocracia de prelados y jueces. La comprensión de la obra de sor Juana incluye la de la prohibición a que se enfrenta esa obra. Su decir nos lleva a lo queno se puede decir, éste a una ortodoxia, la ortodoxia a un tribunal y el tribunal a una sentencia."

OCTAVIO PAZ, "Sor Juana Inés de la Cruz o Las Trampas de la Fe", Editorial Seix Barrial, Barcelona, 1982, pág. 17.

agosto 29, 2009

sobre un post escrito en este mismo medio

Revisando el mail, encontré un comentario que recibí hace algún tiempo sobre un post escrito en este mismo medio, que criticaba una obra que dieron en la finis. Mi intención, y por respeto a su autor, era no publicar su comentario sin su previa aprobación, cosa que nunca fue. El tiempo ya ha pasado, así que lo publico de todas formas, que hace rato que no publico nada.
Mi repuesta en los comentarios.



Date: Wed, 22 Jul 2009 21:36:23 -0400
Subject: comentarios
From: nicolasmenacarrillo@gmail.com
To: tiranohermosilla@hotmail.com

Estimado Tomás:
Acabo de leer el comentario de Tan Solo el Fin del Mundo que publicaste en tu blog.
Te agradezco mucho tu comentario, aunque me parece un poco fuerte y agresivo, pero está bien, es tu opinión, y el Teatro es un arte subjetivo que se realiza por actores y se entrega al público quien tiene el derecho de opinar.
Solo quiero corregirte en unos puntos que me parecen importantes dentro tu comentario: Tan Solo el Fin del Mundo fue escrita hace 19 años, cuado Jean-Luc Lagarce se encontraba en Berlin, Alemania, en 1990, y no hace como 10 años según tu afirmación. Creo que el error es mayor aun si se considera que el autor falleció en 1995 víctima de Sida.
De verdad agradezco tu comentario, aunque no te haya gustado la obra. Solo creo que para hacer una crítica debes tratar de informarte en mayor profundidad sobre lo que escribes.
No entendí lo de la Homofobia solapada.
Y por último, me parece un poco destructivo más que constructivo el tratar con tanto desprecio a esta obra por tratarse de un Fondart. Como seguramente sabrás, el Fondart es una instancia muy complicada, y a pesar de ser parte de este proyecto ganador, soy uno más de los que reclama por lo injusta que es la reprtija de los fondos, y lo arbitrario que pareciera ser el que siempre las mismas personas se adjudiquen grandes fondos...
Eso, un abrazo.
Nicolás Mena

agosto 21, 2009

LA TIRANA I *

(ME SACARON POR LA CARA)

Yo, La Tirana, rica y famosa
la Greta Garbo del cine chileno
pero muy culta y calentona, que comienzo
a decaer, que se me va la cabeza
cada vez que me pongo a hablar
y hacer recuerdos de mis polvos con Velásquez.
Ya no lo hago tan bien como lo hacía antes
Antes, todas las noches y a todo trapo
Ahora no.
Ahora suelo a veces entrar a una Iglesia
cuando no hay nadie
porque me gusta la luz que dan ciertas velas
la luz que le dan a mis pechugas
cuando estoy rezando.
Y es verdad, mi vida es terrible
Mi vida es una inmoralidad
Y si bien vengo de una familia muy conocida
Y si es cierto que me sacaron por la cara
y que los que están afuera me destrozarán
Aún soy la vieja que se los tiró a todos
Aún soy de una ordinariez feroz.

*DIEGO MAQUIEIRA, La Tirana, 1983, Ed Universitaria, Santiago, Chile.

agosto 01, 2009

Paulo Freire No Existe

¿Como aprender a discutir y a debatir con una educación que impone?

Dictamos ideas. No cambiamos ideas. dictamos clases. No debatimos o discutimos temas. Trabajamos sobre el educando. No trabajamos con él. Le imponemos un órden que él no comparte, al cual sólo se le acomoda. No le ofrecemos medios para pensar auténticamente, por que alr ecibir las fórmulas dadas simplemente las guarda. No las incorpora, por que la incorporación es el resultado de la busqueda de algo que exige, de quien lo intenta, un esfuerzo de recreación y de estudio. Exige reinvención.

No sería posible, repetimos, formar hombres que se integren en este impulso democrático, con una educación de este tipo.

PAULO FREIRE, "La educación como práctica de la libertad", Tierra Nueva, Uruguay, Siglo XXI Editores, 1997, Pág. 93

julio 20, 2009

18. EL HÍGADO QUE AÚN CONSERVO

DESTRUIDO Y HUMILLADO, EL RICHI TIENE GANAS DE LLORAR.

EL RICHI
Alguna vez me propuse que cada noche triste iba a matar uno de los fantasmas que me persiguen, y eres tú, el más importante de los putos fantasmas que me ronda esta noche triste, eres tú la que me mueve el piso, la que me deja tonto, la que me tira de pronto a un enorme barranco.
Y me caigo. Y me siento destruido.
Y me siento con el agua hasta el cuello, y me muero por que me ahogo, por que no soy capaz de retener la mierda que me inunda, la mierda que se me rebalsa hasta el cuello, y que no me deja caminar, y que de a poco me intoxica.
Voy a tomar hasta hacerme pedazos, me dije entonces. Voy a tomar hasta verte a mi lado.
Hasta quedar inconsciente.
Justo en el preciso momento cuando se mueren las ideas, y mato mis neuronas, y contamino un poco más mis pulmones, y mi corazón corre, y mis venas arrastradas, y el hígado rancio que aún conservo me grita socorro, auxilio, sáquenme de aquí, sálvenme de una muerte segura, de mi horrible derrota prematura, y voy sintiendo que la única forma de salvarme, si es que aún me puedo salvar, la única manera de escapar del pantano vomitivo que me rodea, es que cambies de opinión, es que me digas algo bonito, para así no matar la esperanza que agoniza conmigo.
Pero tu ya no me hablas, ya no me miras, por que te doy asco, por que te parezco demasiado patético, por que me encuentras miserable, por que soy muy pendejo, por que poca cosa, por que me crees alcohólico, por que lloro por ti, y a veces, también por que lloro por mi.
Pero lo que no sabes, lo que nunca te he dicho, lo que no me atrevo a contarte, es que me rompes el corazón en mil pedazos cada vez que te veo agarrada de la muerte, y aunque no te lo diga, aunque me muera de vergüenza en aceptarlo, es que te quiero más de lo que podría aceptar.
Y cuando te veo derrotada, me resulta imposible no morirme y no romper una botella, y no gritarle a todos que no me miren, que son unos hijos de puta, que se deberían morir, y no caerme al piso, y tampoco ponerme a llorar, y mucho menos balbucear que te amo y que no puedo vivir sin ti, para que luego me digas y no me digas que fui el espectáculo terrible de la noche del que todos se rieron, y al que todos van a recordar como el peor de los putos zombies decadentes.

julio 18, 2009

la frase del día

“EL FRAGMENTO ES LA SELECCIÓN DE UNA PARTE QUE NO TIENE AUTONOMÍA; TAL OPERACIÓN VUELVE A ESA PARTE EXTRAÑA, IRRECONOCIBLE. UN ELEMENTO EN CAMBIO, TIENE SENTIDO EN SÍ MISMO, INDEPENDIENTE DEL CONTEXTO DEL CUAL SE EXTRAJO.”

(ALEJANDRO ARAVENA)

julio 14, 2009

julio 12, 2009

prensa


tan solo el fin del mundo

Molesta ver cómo se monta un texto de tan mal forma. Cuestionable, no tan solo en términos actorales, sino visuales, y más aún políticos. Tan solo el fin del mundo, es quizás la primera vez que se levanta en chile un montaje del francés Jean Luc Lagarce, uno de los dramaturgos más montados de la última década en Francia, y se hace desde una tergiversación horrible -un pajero adoctrinamiento neo-conservador- y la más solapada homofobia.
La sutil pero aún reveladora deconstrucción que realiza Lagarce del texto y la narración transforma su escritura en un bello ejercicio desarticulador del lenguaje, en donde las capas narrativas, temporales, y signicas son puestas en evidencia, desde un lenguaje sencillo y cotidiano.
Pero pareciera que nada de eso importa. Se monta un texto que no tiene más de una década, como si fuera un añejo texto de realismo psicológico, formal hasta decir basta, un mamarracho lleno de primeras lecturas, supeditada a la sonoridad del texto, por cierto, pero con actuaciones más que discretas que reafirman que el trabajo no profundiza en aquella discurividad disruptora propuesta por el autor.
Puta la obra culiá fome, que rabia. Y más encima, el montaje era un FONDART millonario.

julio 08, 2009

2. EL CENICERO

ENTONCES DURANTE LA NOCHE, EL JERINGA DESAFIÓ AL GRINGO.

EL JERINGA
Me estás manchando.
EL GRINGO
¿Ah?
EL JERINGA
Mira para otro lado que me dejas todo sucio.
EL GRINGO
Perdona.
EL JERINGA
Puta que eres tonto.
EL GRINGO
No me di cuenta, en serio.
EL JERINGA
Es que si te andas muriendo en todas partes, obvio que no te vas a dar cuenta de nada.
EL GRINGO
No te pongas así.
EL JERINGA
Un día vas a perder la cabeza, y no vas a saber dónde la dejaste.
EL GRINGO
No exageres, si no es para tanto.
EL JERINGA
Mejor prueba con esto.
EL GRINGO
¿Qué es esto?
EL JERINGA
Tómatelo.
EL GRINGO
Ni cagando.
EL JERINGA
...
EL GRINGO
¿Por qué hiciste eso?
EL JERINGA
Perdona. Necesitaba un cenicero.

junio 26, 2009

Próximo Estreno


MACHOTE FUTBOLERO
desde el 16 de Julio al 9 de Agosto 2009
TEATRO LASTARRIA 90 José Victorino Lastarria Nº 90 Metro UC
Jueves a Sábado 21:15 Hrs. /Domingo 20:15 Hrs.
Entrada Gral. $4.000 /Est. y 3º Edad: $2.000 /Jueves populares. $1.500

junio 08, 2009

palabras al cierre

Y se me cortó la luz, y se me apagó la tele, y de ahí en adelante la historia transcurre desordenada, y es difícil de recordar y más aún, de contar, por que son puras escenas discontinuas, fragmentadas, aparentemente inconexas, dispuestas y preparadas para que el desmontaje sea solo un trámite de minutos.
Mierda. ¿dónde estoy?

junio 07, 2009

msn

Te lo dije, ¿recuerdas? Te lo dije por messenger, y tu no me respondiste, y luego te pusiste “no disponible”, y luego te pusiste “no conectado”, y yo me quedé sentado, frente a la pantalla, esperando que te volvieras a conectar, y me dijeras, hola, sorry, me caí, pero ya estoy acá, hablando contigo, pero no, nunca más te vi, y cuando te vi, te hablé, y me dijiste hola, y yo te dije hola, y después de un rato no me dijiste nada más, y yo de nuevo como un idiota, me quedé mucho rato pensando lo que te diría, frente a la pantalla del fucking computador, finalmente sin decir nada.

mayo 22, 2009

chao

-puta la wea...
-¿ah?
-nada, olvidalo
-pero dime...
-no, ya da lo mismo.

entonces me quedo en silencio y no digo palabra. rehuyo. me escondo. soy cobarde, me dices en silencio. la verdad no lo dices, pero lo escucho igual. cállate, te digo, y me miras y me preguntas que que onda, que no has dicho nada, y tienes razón, no has dicho nada, soy yo el que escucha puras tonteras donde no existe más que el ruido estúpido de las micros. perdona, te quiero decir, pero no te lo digo, solo te miro tratándo que me entiendas que quiero que me perdones. y me sigues mirando y te tiro un beso, y te digo vámonos lejos, y tu me dices que si y todas esas cosas lindas que parten con un yo también te quiero, y terminan con una mirada de mierda que me dice la cagaste como siempre, filo, te dejo en el metro, y me dices que nos vamos a volver a ver y te digo que claro, que mañana, que la prox semana, que tal vez el otro año, o quizás nunca, jamás, quien sabe. Ya no es mi problema. lo sería si no fuera tan complejo pensar en la solución de todo esto. pero sorry, yo ahora ando en otra, me da lata pensar mucho, hace mal pensar mucho, y yo ya no quiero pensar, quiero hacer, ¿te suena?, espero que si, y te doy un beso de verdad, te miro un rato, y te digo chao, y tu también me dices chao.

mayo 17, 2009

el requiem de los feos

escribo no con menos pena que otras veces, pero si con algo de resignación sobre la muerte de benedetti, que debe ser la muerte que más me ha tocado ultimamente, por lo menos la más cercana, y digo cercana por que aun cuando en mi perra vida lo pude conocer, ha sido con certeza, lo digo, uno de los cuantos amigos de adolescente que tuve, que nunca concocí, pero que me enseñó mucho, incluso más que mis mejores profesores.
ya me había despedido de él años atrás, cuando pensé resignado que cortazar era un conchesumadre, cuando pensé que otros innombrables me habián jodido la cabeza, y creía efectivamente que teniamos que seguir adelante.

abril 22, 2009

comportamiento barroco


"La religión popular se caracteriza en esta visión por afirmar la vida en un contexto de muerte, por afirmar la mujer y lo femenino a través de la centralidad de la Virgen María, por afirmar los sentimientos y lo vitalista frente al intelectualismo dominante, por afirmar lo expresivo, festivo y carnavalesco frente al formalismo y racionalismo de la cultura dominante, y finalmente por afirmar lo trascendente en el contexto de una cultura imbuida de un cientificismo cartesiano-positivista."


(Jorge Larraín, "Identidad Chilena", LOM Ediciones, 2001, Pág 199.)

abril 02, 2009

marzo 23, 2009

hiperbólica

Déjame bailar contigo para rozarte de repente, y decirte al oído que me tienes caliente, que me muero si bailas con otra, que antes prefiero la muerte, y te digo,
-lo grito-,
yo solo quiero tenerte.

Desdicha triste de mi baile de cumbia
Desdicha borracha de tus ojos callados

te quiero por tu desparramo
por tus piernas eternas, inmensas esas piernas que dios te dio
por tus pechos luceros marianos
por tu boquita de anís brillosa cuando te chupas los labios cuando te tocas,

y me miras calentona
y te ofreces destemplada


Hiperbólica
Callejera
Inconclusa / desterminada

marzo 14, 2009

Problemas de la Cumbia II

En una conversación con Pablo Paredes hace un par de meses, me resultó sorpresiva la critica demoledora que le hacía a la cumbia de Chico Trujillo. Eludir la sinceridad radical del folclore desde el artefacto kitsch, neo-burgués, que mira con paternalismo las expresiones de lo popular, hace que el intento de aproximarse a la realidad cumbianchera resulte una falacia, decía*.

Le comenté –coincidencia miserable- que justo el día anterior, en un concierto de Carlos Cabezas en Catedral, había visto a su vocalista revestido de Adidas, con una piscola en la mano, bailando junto a Titae Lindl y todo el establishment cultural ABC1 /C2 que compartían sus caprichos populares, pequeño burgueses y pro- concertacionistas.

Un ejercicio cultural que suponía la participación colectiva de una clase en particular, resulta ahora solo aprovechada por un sector ajeno, que se la apropia y que la modifica con nuevos códigos, y espacios de práctica. Resultaba ser, para Paredes, el problema de la cumbia, un problema de clases. Y ahí estábamos, ante la cumbia que no era cumbia, ante la cumbia entendida como un simulacro de folclore.
Y yo simplemente quería bailar.
_______________
*sorry por el chorizo del primer párrafo, pero en nigun caso es textual, mi memoria no da para tanto.

marzo 08, 2009

el lugar de la suvbersión

A Evo Morales no le gusta el teatro. Terrible, si se piensa que es Evo, el principal referente indigena con algo de éxito por su causa en Latinoamérica. Dice que el teatro, como ejercicio y práctica, es privilegio y/o capricho de una elite burguesía desinteresada en la revolución.

Esto a propósito de Mericrismas Peñi, (Teatro Público, 2008) Un montaje que muestra a un grupo de terroristas que elaboran un plan para quemar un árbol de pascua en plena plaza de Temuco, por considerarlo signo de una política extranjerizante y controladora que los poderes políticos y económicos ejercen sobre la sociedad entera y -más importante aún- sobre las comunidades indígenas. El montaje es sencillo, claro, y posee la virtud, no muy común hoy por hoy, de ser directo. Se evitan los grandes rodeos retóricos, y se teatraliza desde la doctrina, desde el enunciado incendiario que raya por momentos lo ideológico. Estoy en contra del estado de chile, dice enérgica Javiera Zeme. Paradojal la actitud si se toma en cuenta que precisamente este montaje fue financiado vía FONDART.

Quizás sea por esa misma razón que me resulta casi inevitable pensar que el montaje resulta un gol de mitad de cancha del Consejo de Cultura, para sanear la conciencia y pagar la deuda simbólica que el estado, aparentemente voluntarioso, aún mantiene con el pueblo mapuche. De esta forma subvenciona una obra de teatro sobre el conflicto, que versa aún sobre resitencia y lucha, pero hecha por actores chilenos, en salas de Santiago, pero sin mostrar desición alguna para accionar. Más, cuando a diario siguen muriendo y apresando mapuches inocentes, cuando forestales transnacionales usufructúan de la tala del bosque nativo, cuando se sigue construyendo un aeropuerto a metros de comunidades indefensas. Gatopardismo miserable, si se piensa en el mezquino, represivo, y violento rol histórico que el estado ha tenido para con los pueblos originarios.

Dificilmente podríamos apostar con que un montaje de teatro pudiera cambiar algo de la realidad social de un país, cuando el poder de ingerencia de los actores sociales tiende a cero. Pero aunque moleste, no resulta tonto objetar el montaje, en tanto crítica política, si finalmente le debe gran parte –su financiamiento nada menos- a las mismas instituciones que cuestiona. La crítica existe, se concreta de una forma interesante, pero aún así, queda en el aire esa paradoja, llamémosla ética, que asfixia cualquier eventual subversión. Se agradece poner el tema sobre la mesa, se agradece decir fuerte y claro temas que para la centralidad santiaguina, son casi desonocidos. Pero en terminos de acción, Mericrismas Peñi, querámoslo o no, es inútil.

¿Si hay subvención, es posible la subversión? ¿Se puede subvertir con dineros del estado?

Aceptando que una cosa es la plata, y otra cosa es lo que se hace con la plata, podemos apelar a que se puedan subvertir ciertas normativas gracias a la generosidad estatal, más, y aquí el rollo, implica bajarse los pantalones y aceptar que al final del día uno está subrodinado a los dineros públicos.

De esta forma, con la incomodidad que plantea ser parte de una disidencia cada vez menos dispuesta a perder pedazos de la repartija fiscal, Mericrismas Peñi, institucionaliza cualquier intento eventual de subversión. No hay represión, ni posibilidades ciertas de generar una contracultura muy influyente. Muy por el contrario, hay asistencialismo, confort institucional, y una cultura aparentemente insubordinada que le (nos) importa a bien poca gente.

Serían los actores -tal como argumenta J.L.Lagarce- los nuevos funionarios del estado.

marzo 05, 2009

Problemas de la Cumbia

El problema de la cumbia en Chile es que no existe en ningún lugar. Existe en las poblaciones, en la fiesta, en la micro, en la construcción, en el derrotero marginal, pero al mismo tiempo, no existe en ningún lugar. No hay identificación ni sentido de pertenencia de algún sector que se posicione a sí mismo como cuerpo social y simbólico de la cumbia. Como un petardo, la cumbia vuela, ilumina, y despliega sedimentos, pero sin disponer de un dispositivo que la repatrie.
En argentina, en cambio, la cumbia villera opera como un rasgo de identificación, que se aplica en sectores marginales, no solo como forma, estilo, y variación de la cumbia tradicional, sino también como modo de denotar las fronteras de una geografía, que es al mismo tiempo territorial y humana. La cumbia villera es de la villa. De quienes nacen, viven, y mueren en medio de la miseria. De la villa miseria. Por eso mismo es radicalmente subversiva. Por ser la plataforma discursiva para las voces de la periferia, voces disidentes, insurrectas, abyectas de racionalidad centralista.

marzo 03, 2009

Así no más

La discusión no fue muy larga, pero si muy clarificadora. Los Charros de Lumaco no eran el grupo que yo creía que era. O por lo menos así me lo hizo ver José, camionero de la Esso, quién prefería a Los Tigres del Norte. Decía que los charros, solo copiaban los corridos más famosos, y que habían hecho fama a costa de otros.

febrero 27, 2009

KAROLE /cerveza /2008

LA VENUS EN EL PUDRIDERO

A mi no me pasa nada con el copete.
Es que tengo familia Rusa,
si,
aunque tu te rías
esa es la cuestión
No cualquiera podría estar en mi lugar
Soy afortunada, lo sé
¿Qué le voy a hacer?
Dios me quiso así, fuerte.
Me encanta la cerveza,
la tengo prohibida si,
pero igual digo,
el pájaro canta hasta morir
y yo tengo la fortuna de ser imbatible.
tomo por que me gusta,
por que el copete es rico
no creo que haya tener otra razón.
tomo por que me gusta,
tomo para calentar los motores,
y derrepente
tomo para no sentirme tan sola

febrero 21, 2009

6.


Lo cierto es que luego de lo que pasó con la Daniela, sus amistades cambiaron. Los niños se juntan con los niños y las niñas se juntan con las niñas. Regla de oro para los pendejos de la escuela, que a esa edad, no querían otra cosa más que jugar fútbol. Correr detrás de una pelota en alguna pichanga interminable, de esas que se organizaban en la multicancha de la junta de vecinos y que duraban toda la tarde, hasta cuando ya se iba la luz del día, y entraba la noche, y la multicancha, precaria, en ese tiempo aún sin luz artificial, se transformaba de pronto en un plano sombrío y lleno de oscuridad en donde no se puede ver ni distinguir a nadie, excepto las sombras y los contornos dibujados de los pendejos futboleros. Sus pequeñas siluetas cansadas, bañadas en el sudor luminoso de la penumbra, en donde solo se siente, en donde solo se escucha el sonido de la respiración, ese sonido casi imperceptible del cuerpo en movimiento, el sonido de los cuerpos rozándose, agitados, jadeantes, trémulos, quizás demasiado cansados.

enero 23, 2009

Adrianigual. Bang Bang Bang


bang bang bang from desayunada on Vimeo.

Presetación en vivo en la berenjena del grupoo adrianigual

enero 12, 2009

la frase del día

"Si desplazamos la mirada hacía las formas mediante las cuales la izquierda tradicional ha solido interpretar a la cultura, saltan a la vista la instrumentalización partidaria y el reduccionismo ideológico como deformaciones recurrentes en el manejo artístico, exacerbadas en los contextos donde el arte político tuvo que dramatizarse como protesta y denuncia antidictatoriales. instrumentalización y reduccionismo por suponer que la producción de arte es llamada a representar o a ilustrar (subordinadamente) las tensiones sociales, como si esas tensiones fueran significados preconfigurados y no el proceso que la obra interviene (desorganiza, reformula) mediante un juego activo y multisignificante de réplicas, desfasajes, y puestas en contradicción.
Pese a que la nueva izquierda ha renunciado al grueso funcionalismo partidario del arte militante, sigue en su mayoría adscrita a una concepción de la cultura en la que dicha cultura representa una especie de suplemento simbólico-expresivo capaz de transfigurar en imágenes los conflictos sociales, pero sin el protagonismo suficiente para desmontar y recodificar sus figuraciones y significaciones. "

Nelly Richard, "La Política de los espacios: Crítica cultural y debate feminista", en "Masculino/Femenino", Santiago, Chile, 1993, pág 15.

enero 11, 2009

Guadalupe

Un día le llegó una carta. No era un mail como siempre, sino que era una carta en papel, tal como se usaba antes. La carta venía de Paraguay, y decía que su papá había muerto en una balacera en Ciudad del este, cuando trataba de arrancar de unos bolivianos a los que les debía plata. La carta decía que habían encontrado el cuerpo metido en unas cajas de televisores. Su negocio, de hecho, eran los televisores. Eso según su mamá, lo que claro, al final debía ser cierto. Para uno de sus cumpleaños de niña, recibió en la puerta de su casa un televisor. Estaba nuevo. Venía en su caja original, con indicaciones en japonés, con fotos de gente de ojos rasgados en medio de eternos paisajes otoñales. Había una nota pegada en la caja, era para su mamá. No la leyó. Y aunque nunca supo lo que decía, supuso que no era nada bueno. Luego vio llorar a su madre largo rato, y ella como la niña buena que era, prefirió no preguntar.
Se quedó callada mirando la caja.